En este periodo tan convulso y crítico para todos, me pregunto si las empresas españolas, y dentro de ellas, las empresas de servicios jurídicos, han cambiado su forma de operar estratégicamente. Si han pasado de la visión cortoplacista que se dio en épocas de bonanza (donde se perpetuaba la entrada de dinero sin tal vez mucho esfuerzo) a una visión más allá del “hoy”.
Desafortunadamente, la información que me está llegando me lo confirma: no parece que se haya cambiado nada… Rectifico, lo que aprecio es una vuelta más de tuerca en la instalación del cortoplacismo en las organizaciones empresariales. Ya se sabe, en épocas de crisis, lo que importa es sobrevivir “hoy”.
He de reconocer que veo (salvo honrosas, y escasas, excepciones) la búsqueda de la inmediatez de resultados en todas las decisiones de los despachos. No me atrevo a denominarlas decisiones estratégicas. Incluso ante la apertura de un nuevo despacho: ¿por qué invertimos en él, comprando una buena mesa de reuniones para atender clientes, un despacho bien equipado para desarrollar nuestra profesión, y no nos preocupamos de invertir en cómo generar valor y posicionarnos para que esos posibles clientes nos vean, nos identifiquen, confíen y nos contraten, hoy y mañana?

¿De verdad pensamos que ante un entorno cambiante, lleno de competidores que corren a más velocidad y con más arte, el tan sólo correr nos llevará a la meta a tiempo y en mejores condiciones? Claro que para algunos la meta únicamente es “el partido de hoy, sin entrenamientos previos, y sin cuidar que lleguemos a más partidos”…
Ahora lo entiendo, el tener un negocio es solo para sobrevivir en este mismo momento, sin pensar en el mañana. Es el “pan para hoy, hambre para mañana” (prefiero pan).
En épocas difíciles y tan convulsas como las que vivimos ahora creo firmemente en la toma de decisiones estratégicas más allá del corto plazo.
Es evidente que la rapidez debe existir. Pero eso también significa que el socio director debe entrenarse en saber lo que le conviene a su despacho, para que sea sostenible en el tiempo y siempre orientado al mercado.
PUES A POR ELLO
El valor de un despacho jurídico, el de su marca, su reputación, la confianza que depositan clientes y proveedores….
Todos son términos que funcionan más allá del corto plazo, sobre todo cuando empezamos algo nuevo, o cambiamos para mejorar.
Marc Gericó
Managing Partner at Gericó Associates